Colombia ganará si Hillary también lo hace

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n el tono diplomático que se espera de un embajador, Juan Carlos Pinzón, representante de Colombia ante la Casa Blanca, dice que el gobierno de su país no toma partido y trabajará igual con quien llegue a la Oficina Oval, pues si algo ha caracterizado la política de EE. UU. en los tres últimos lustros es su naturaleza bipartidista.

Pero de lo que no hay duda independientemente de si se es de izquierda, centro o derecha, es que a Colombia le iría mucho mejor bajo una administración de Hillary Clinton que si gana la presidencia el republicano Donald Trump.

Y las razones abundan, al menos sobre el papel. De entrada, porque la estrecha sociedad que existe hoy entre ambos países se comenzó a gestar cuando ella ya estaba en la Casa Blanca como primera dama, en el primer mandato del expresidente Bill Clinton.

Fue este mandatario, en el 2000, quien presentó al Congreso la primera versión del Plan Colombia, la iniciativa antinarcóticos que terminó extendiéndose por 15 años más y a través de la cual Washington ha gastado más de 10.000 millones de dólares. Una estrategia que además le tocó liderar cuando fue Secretaria de Estado –entre el 2009 y el 2013–, años en los que se dieron los golpes más contundentes a las Farc.

En general, y esto sí es bipartidista, el Plan Colombia es considerado por republicanos y demócratas como una iniciativa exitosa y de las pocas cosas que tienen por mostrar en el convulsionado mundo de las guerras en Irak, Afganistán, Siria y Libia.

En otras palabras, el regreso de la pareja a la Casa Blanca hace viable que ese respaldo se mantenga. Hillary, a su vez, fue una de las promotoras de la aprobación del Tratado de Libre Comercio entre ambas naciones e incluso se salió del libreto cuando pidió que este fuera presentado al Congreso cuando aún su jefe, el presidente Obama, no lo había decidido.

Mirando hacia adelante, también es altamente probable que la exsecretaria de Estado continúe apoyando Paz Colombia, la estrategia diseñada por Obama como reemplazo al Plan Colombia y que destina recursos a la implementación del acuerdo de paz con las Farc si es que este llega a materializarse. En total, son unos 450 millones de dólares que aún no han sido aprobados por el Congreso para gastar en el 2017 y con la idea de que ese nivel de ayuda se mantenga al menos por cinco años más.

“Si Clinton gana, no hay indicio alguno de que no continuará y hasta ampliará la aproximación diseñada para Colombia que, entre otras, ella misma ayudó a diseñar”, sostiene Michael Shifter, presidente del Diálogo Interamericano. Es algo que incluso se sostendría si los demócratas no logran recuperar ninguna de las dos Cámaras del Congreso, pues Colombia es de los pocos temas en los que ambos se ponen de acuerdo.

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