El duelo táctico que le ganó Allegri a Jardim en ‘semis’ de Champions

933

El triunfo de Juventus 0-2 contra Mónaco se gestó en el banquillo técnico. Obvio, de eso se trata el trabajo del entrenador. Lo particular es que Massimiliano Allegri casi enloqueció justo para una semifinal de Champions League y sus jugadores, en vez de correr a buscarle un manicomio, interpretaron su plan a la perfección, fueron sus cómplices y gracias a eso hoy tiene un pie en la final de Cardiff.

El libreto decía que Allegri se encomendaría al módulo táctico que anuló al Porto en los octavos y al Barcelona en las semifinales: el 4-2-3-1. Por delante del veterano portero Gianluigi Buffon, actuarían Leonardo Bonucci y Giorgio Chiellini, con los brasileños Álex Sandro y Dani Alves en los dos laterales; adelante aparecería el exitoso trío del colombiano Juan Guillermo Cuadrado, el argentino Paulo Dybala y el croata Mario Mandzukic y en punta solo Gonzalo Higuaín. Si había funcionado, no había por qué cambiar.

¡Y cambió! Para enfrentar a Mónaco, Allegri prefirió una defensa con tres centrales, Barzagli, Bonucci y Chiellini, esquema habitual de Juventus en anteriores temporadas y que es para muchos una de las zagas más seguras del mundo. Jugando con una defensa de cuatro, Barzagli había terminado relegado al banquillo pero esta vez sería Cuadrado el que cedería su puesto en beneficio de Dani Alves, quien a la postre sería la gran figura.

Al lado de Alves estarían Pjianic, Marchisio y Alex Sandro en una línea de cuatro y Dybala e Higuaín aparecerían una línea más arriba, para respaldar a Mandzukic, quien oficiaría como único hombre en punta.

Allegri corrió el riesgo porque sabe, como media Europa, que Mónaco no tiene una defensa tan eficiente como su ataque, porque puede confiar en esos tres curtidos centrales y en el interminable Buffon la zona posterior y porque con esa cobertura hay confianza total para que Dani Alves se suelte como lo hizo al ataque, para ser el socio perfecto de Dybala e Higuaín y armar una sociedad que hizo trizas el ímpetu de los chicos del Principado.

Allegri se aprovechó además de la ausencia por lesión (un problema en el tendón de la corva, según informó LÉquipe) a última hora de Mendy, el socio ideal de Falcao y Mbappé, que se extrañó a mares, pues Sidibé sufrió como condenado la velocidad del brasileño que en buen momento –para Juventus- dejó ir Barcelona y Bakayoko y Lemar se vieron tan superados que fallaron una y otra vez en buscar soluciones para sus delanteros.

Por la otra punta Fabinho y Bernardo Silva lucieron especialmente imprecisos y tampoco fueron solución para Falcao y Mbappé, que se las arreglaron para inquietar tres veces a Buffon, aunque no les alcanzó para pegar un susto de verdad.

“Tácticamente, el entrenador ha tenido la sensibilidad necesaria para hacer lo que había que hacer para ganar. Solo no queda decirle; ‘bravo'», dijo Buffon al canal Bein Sports. Y es así: ¡Bravo, Allegri!

 

 

Futbolred.com

Artículo anterior«Pereira va bien»: Guillermo Botero, presidente de FENALCO
Artículo siguienteColombia sigue en el quinto lugar del mundo, según clasificación FIFA