Este jueves regresaron a sus territorios los indígenas que habían llegado a Pereira desde el 22 de septiembre

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Finalizando la mañana del jueves 17 de octubre, los 310 indígenas que habían llegado gradualmente a Pereira desde el pasado 22 de septiembre emprendieron el regreso a sus comunidades de origen, en un desplazamiento liderado por la Alcaldía de Pereira con la articulación de diversas entidades del Estado que atendieron en todo momento a esta población.

Hombres, mujeres y niños de las comunidades Conondo, Aguazul, Bajo Curripipi, Cevede y Las Brisas habían llegado por olas a Pereira desde el mes pasado huyéndole – según su versión – a problemas de orden público.

 

Desde entonces, la Alcaldía de Pereira dispuso de albergues temporales para brindarles bienestar en el centro de la ciudad y en el corregimiento de La Bella, pero estos quedaron pequeños ante la llegada paulatina de la población proveniente de tierras del Chocó, por lo que fue necesario implementar su estadía transitoria en el coliseo de la Plaza de Ferias.

 

Finalmente, y tras un concepto favorable de las autoridades respectivas, que garantizaron la tranquilidad en los territorios que ocupan estos indígenas, se consolidó este jueves su regreso, con la atención y colaboración de la Alcaldía de Pereira y sus diversas secretarías (Desarrollo Social y Político, Salud, Desarrollo Rural, Deporte y Recreación, entre otras), así como la Personería, la Policía, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF), la Defensoría del Pueblo, el Ejército y la Unidad de Víctimas.

 

Las familias que emprendieron el camino hacia su hábitat lo hicieron de manera voluntaria, y para ello fue preciso que firmaran varias actas antes de subirse a los buses “escalera”; a los líderes de cada una de las comunidades se les dio las indicaciones para que en Dokabú (hasta donde llega la carretera) recibieran abastecimiento de víveres para cerca de un mes y medio por familia, así como el dinero que corresponde al alquiler de las bestias que les ayudarán a internarse por el monte, en busca de sus hogares.

 

“Mientras permanecieron en la Plaza de Ferias, estas comunidades indígenas recibieron la atención humanitaria, que además de salud y recreación, consistió en la entrega diaria de alimentación, colchonetas, cobijas, kits de aseo y todo un despliegue de la atención psicosocial”, dijo la secretaria de Desarrollo Social y Político, abogada Karen Zape, quien en nombre del alcalde Juan Pablo Gallo Maya lideró desde la Alcaldía todo el proceso.

 

El regreso de los indígenas a sus territorios estuvo acompañado durante todo el recorrido por la Fuerza Pública.

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