Igualdad para todos los líderes religiosos en Colombia

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La religión innegablemente es uno de las grandes protagonistas que ha permitido la evolución en sociedad, genera cambios en ella. Muchas personas pese a que no le aportan positivamente son transformadas a través de un proceso de educación, espiritualidad y moralidad que fomenta. No obstante, cuando un líder religioso comete falta alguna, genera masivo rechazo entre la gente, pero son más los que con su ejemplo, trabajo y enseñanzas aportan a la construcción social.

Líderes ejemplares encontramos por ejemplo al pastor Eduardo Cañas, dirigente de la Iglesia Manantial, él junto con su esposa participaron en las negociaciones en La Habana para la terminación del conflicto en el país, actualmente dirigen la sede principal que se ubica al occidente de Bogotá. A través de su cadena radial ‘Vida’, imparte sanas enseñanzas también en otros templos a lo largo del país.

Otro caso relevante es el del pastor y periodista Darío Silva y su esposa Esther Lucia con su Iglesia Casa sobre la Roca, esta iglesia tiene presencia en 25 sedes en Colombia, una en Panamá y otra en España, dando a conocer su pensamiento y su concepto sobre Dios. Darío Silva ha participado activamente en la consecución de los derechos de la libertad de cultos en Colombia.

Un caso muy importante es el de la Iglesia de Dios Ministerial de Jesucristo Internacional, cuya dirigente principal es una mujer, la hermana María Luisa Piraquive como es conocida entre sus fieles. Ésta líder ha aportado al cambio de miles de personas en sus más de 600 sedes en Colombia y 400 alrededor del mundo. Actualmente la Ministerial tiene sedes en más de 50 países y pequeñas reuniones en otros 20; miles de creyentes observan las transmisiones en vivo por su canal de YouTube y la página oficial, además de los Estudios Bíblicos impartidos por la pastora Piraquive en todos los lugares de congregación cada semana, de esta forma aporta positivamente al cambio de la sociedad, enseñanzas y predicaciones que tienen como mensaje permanente el de ser mejores personas y vivir en armonía con otros.

Así como los casos expuestos, existen muchos líderes religiosos en Colombia que realizan un trabajo muy importante reduciéndole los costos al Estado en inversión social, debido a la disciplina, valor al trabajo y tolerancia en el trato con sus semejantes que son impartidos por las religiones, lo cual evita que el país gaste grandes sumas de dinero en recuperar criminales, adictos a los alucinógenos, entre otros flagelos de la sociedad.

Lamentablemente el trato del Gobierno Nacional a las iglesias y denominaciones religiosas no es en igualdad de condiciones, un ejemplo es el que se evidencia con la visita del Papa Francisco, pues no todas cuando tienen eventos de suma importancia se les da tanta trascendencia y respeto. Si bien el aporte de la Iglesia Católica es muy significativo históricamente, lo es en igual sentido el de las demás religiones, constituyendo lo anterior la laicidad sobre la cual se establece el Estado Social de Derecho.

El Estado colombiano debe propiciar igual trato, con misma importancia a todas las confesiones religiosas, con mismas garantías, mismo despliegue técnico e informático y misma disponibilidad de las fuerzas armadas. Por último, muy pertinente fue la Corte Constitucional en una de las muchas sentencias que ha proferido para salvaguardar la libertad religiosa, resaltando en la C – 664 de 2016 que aporta en la extensión del pluralismo que hace parte del laicismo consagrado en la Constitución Política de 1991, entendiendo que el concepto evolucionó más allá de lo formal a lo real y por consiguiente, no por el hecho de que en el país hayan más seguidores de una religión se debe conceder trato preferencial sobre otras, por el contrario, las libertades fundamentales buscan conceder prerrogativas y facultades a las minorías que han sido excluidas históricamente por el Estado.